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Qué es la computación distribuida y por qué la necesitas para optimizar tu negocio
Rodrigo Inostroza
2021-09-22
Acortar la distancia entre la recopilación de datos y el conocimiento es uno de los desafíos más relevantes de la industria del Big Data. Para hacer más eficiente el procesamiento de datos, los sistemas distribuidos y paralelos permiten una escalabilidad enorme de la potencia de procesamiento al combinar muchas máquinas para llevar a cabo una tarea. Sigue leyendo para saber cómo los sistemas informáticos distribuidos pueden beneficiar a tu empresa.

Primero es lo primero: ¿qué es la computación distribuida?

La definición de libro es la siguiente: La computación distribuida es un campo de la informática que estudia los sistemas distribuidos. Un sistema distribuido es uno cuyos componentes se encuentran en diferentes computadores conectados en red, que se comunican y coordinan sus acciones intercambiando mensajes entre sí desde cualquier sistema. (Tanenbaum, Andrew S.; Steen, Maarten van (2002). Distributed systems: principles and paradigms)

Las tecnologías distribuidas no son nuevas. Uno de los proyectos de computación distribuida más famosos fue SETI@home. Lanzado en 1999, su objetivo era encontrar señales de radio extraterrestres en el cielo con la ayuda de los computadores personales de personas de todo el mundo. “Desde 2012 han participado más de 6 millones de personas en 226 países. Reportes de Wired, revista estadounidense de tecnología y cultura, informaban de estimaciones de 25 billones de cálculos por segundo, más del doble de la potencia del mejor supercomputador del mundo en ese momento”. (https://thenewstack.io/distributed-supercomputing-before-the-cloud-the-legacy-of-setihome/)

Volvamos al presente, año 2021, y podremos observar muchas otras aplicaciones de computación distribuida que están funcionando actualmente para lograr avances científicos. Las más famosas son Folding@Home y Boinc, propiedad de Stanford y Berkeley respectivamente, que también funcionan gracias a la capacidad de procesamiento de miles de computadores personales de todo el mundo.


Folding@home suscitó un interés notorio por parte de medios de comunicación a raíz de su investigación sobre la pandemia por COVID-19. El sistema alcanzó una velocidad de aproximadamente 1,22 exaflops a finales de marzo de 2020 y llegó a los 2,43 exaflops el 12 de abril de 2020, lo que lo convierte en el primer sistema de cálculo de exaflops del mundo y en el “supercomputador” más potente del mundo.

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Sin embargo, la demanda por potencia de cálculo no es exclusiva de la ciencia. En las finanzas, por ejemplo, los algoritmos de predicción requieren cada vez más datos. Las principales áreas de aplicación, como la visión por computador y el procesamiento del lenguaje natural, requieren ahora un procesamiento en tiempo real que es casi imposible de ejecutar en nodos de procesamiento individuales.

“La creciente brecha entre estas demandas y las capacidades de los procesadores, incluso de aquellos especializados, deja a los arquitectos de sistemas sin otra opción que la de distribuir estos cálculos”, afirma Ion Stoica, profesor de informática de UC Berkeley y cofundador de AnyScale.

En otras palabras, la demanda de potencia de procesamiento está creciendo más rápido de lo que pueden ofrecer los supercomputadores, por lo que los sistemas distribuidos serán necesarios para abastecer esa demanda de procesamiento.

Entonces, ¿cómo pueden las empresas beneficiarse de la potencia de procesamiento de la computación distribuida?


Dos palabras: tiempo y escalabilidad. Piensa en el siguiente escenario: tienes un negocio de delivery y tienes conductores que llevan paquetes todos los días. Lo que quieres es que cada conductor entregue múltiples paquetes en diferentes lugares de la manera más eficiente, reduciendo tiempo y costes, ¿verdad?

Para eso hay que programar qué entregas hace quién y en qué orden, todos los días. Hay que considerar sus horarios, las mejores rutas, las horas de más tráfico, el clima e incluso el tiempo de descanso. Perfecto, supongamos que cada noche dedicas tres horas a planificar el día siguiente…

Sé lo que estás pensando. Y tienes razón: lo que va a resolver tu problema es un software. Un software capaz de tener en cuenta todos los aspectos de un negocio de delivery para trazar las rutas más eficientes. En lugar de pasar tres horas cada tarde, el software calcula cada ruta en 30 minutos. ¡Qué salvavidas tremendo! Ahora puedes seguir procrastinando en lugar de trabajar.

¿Problema resuelto? No necesariamente. Después de vivir en este mundo durante más de 30 años, una de las cosas que he aprendido es que casi nada sale según lo previsto. Los accidentes, los cierres de carreteras, la ausencia de personas en la dirección de entrega o los paquetes equivocados son cosas que pasan siempre.

Así que vuelves a tu software para hacer los ajustes necesarios. Pero cada vez que cambias los valores de la información, tu software tarda otros 30 minutos en procesar los datos y darte los resultados.

El problema es que el turno de tu conductor va a terminar en 10 minutos, y el último paquete que tiene que devolver es el de ese cliente que ha estado llamando sin parar, furioso, porque su artículo se ha atrasado ya un par de días. El paquete no llega, el cliente está insatisfecho y tú recibes una mala crítica.

¿Qué hacer ahora? Supongo que necesitas más potencia de procesamiento para que esos cálculos te lleven sólo unos minutos en lugar de media hora. El problema es que tu computador no tiene la potencia necesaria para hacerlo. ¿Tienes que comprar un computador nuevo y caro que va a ser inútil en cinco años más? ¡Por supuesto que no!

Aprovecha el poder de la computación distribuida con Motivus


El principio básico es muy simple. En lugar de que un solo computador haga todo el trabajo, ¿por qué no combinar la potencia de procesamiento de varios computadores? ¿Así de fácil? En verdad sí, lo hacemos así de fácil.

La computación distribuida te ofrece un clúster de computadores que hacen una o muchas tareas diferentes simultáneamente. Desde los computadores de bajo rendimiento de tus practicantes hasta los equipos sofisticados de tus diseñadores gráficos, la computación distribuida te permite tener tu propio supercomputador al unir la potencia de todos tus dispositivos.

Lo que antes te tomaba 30 minutos en procesar, ahora te toma 5. Y no tuviste que gastar nada de plata en comprar equipos nuevos, o en pagarle a alguien para que te creara un software mejor.

¿Te pusiste goloso y quieres reducir el tiempo de procesamiento de tu plan de delivery de 5 minutos a 30 segundos? Bueno, ¡se puede! Agrégale el poder de los teléfonos y tablets de tu empresa, o incluso del refrigerador inteligente.

Eso es: tiempo y escalabilidad. Con la computación distribuida puedes reducir el tiempo de respuesta de cualquier cálculo y obtener información relevante para tu negocio más rápido que nunca. Todo usando los recursos tecnológicos que ya tienes. Y si alguna vez necesitas más potencia de procesamiento, nuestras soluciones de computación distribuida te permiten incorporar cualquier dispositivo a tu clúster, desde servidores de computación en la nube hasta incluso los dispositivos personales de tus clientes.

Ahora puedes recibir tus paquetes a tiempo pase lo que pase y asegurarse que el hombrecillo furioso reciba su Playstation 5 a tiempo y te dé una buena crítica.


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